lunes, 22 de diciembre de 2014

Bienal Nacional de Arte 2015



Los Museos de Artes: MBA-MAC de Bahía Blanca organizan la Bienal Nacional de Arte
2015 que se inaugurará el día 14 de agosto de 2015, a las 19 hs.
La presente edición de la Bienal Nacional de Arte 2015 tiene como objetivo apoyar
proyectos específicos de artistas contemporáneos de la República Argentina sin distinción
de desciplina. Busca brindar a los artistas una plataforma donde financiar y producir sus
proyectos en un marco de intercambio con los Museos de Arte: MBA-MAC, el jurado y el
público.


Toda la info en la web de la Bienal Nacional de Arte 2015.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Los Museos de Arte en la II Jornada de Arte Contemporáneo Latinoamericano

El viernes 7 de noviembre se realizó la II Jornada de Arte Contemporáneo organizada por el Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo de la Ciudad de Buenos Aires. Los Museos de Arte: MBA- MAC estuvieron contando un poco de lo que vienen haciendo en estos últimos dos años. La sede: el auditorio del Museo del Libro en Capital Federal. La mesa: Políticas institucionales: gestión e intercambios en el arte contemporáneo.

La idea de la presentación fue contar cuatro propuestas que desarrollamos en los museos durante 2013 y 2014. Cuatro muestras que tuvieron como eje lo participativo y lo procesual: 30 años, Local/Visitante- Visitante local, Cosecha y la Bienal Regional 2014. La primera, una gran línea de tiempo que fue completándose con material sobre lo que sucedió en el campo cultural bahiense durante los últimos treinta años, un gran archivo temporario y colectivo; en la segunda, cuatro preguntas invadieron la salas del MAC y fueron respondidas por los visitantes ¿Qué museo de arte querés para la ciudad? ¿Qué es un museo de arte? ¿Por qué un museo de arte? ¿Para qué un museo de arte? También problematizamos la idea de colección y de arte abriendo una convocatoria a que la comunidad trajera objetos que considerara colecciones o con valor artístico. En Cosecha los museos se transformaron en espacio de taller y por dos meses los artistas estuvieron trabajando acá mismo; la BRA 2014 trajo un cambio importante: se seleccionaron proyectos en lugar de obras terminadas, fueron diez y se montaron durante tres días en los museos, con la posibilidad de que el público visitara el montaje.  
Me tocó compartir la mesa con Mariel Szlifman, diseñadora gráfica de Buenos Aires; Romina Rosciano Fantino, estudiante en la Facultad de Artes de Tucumán;  Daniel Lorenzo, artista de  la Plata y Marina Panfili de la misma ciudad. Cuando terminamos las exposiciones se armó un lindo debate en relación a preguntas que surgieron del público y de los integrantes de la mesa. Los Museos de Arte hicieron a muchos repensar la idea de museo, y de museo público, municipal; la idea de gestión y de cómo  pueden pensarse propuestas que escapan de lo tradicional y tratan de experimentar en un espacio oficial.




Las devoluciones fueron positivas, recalcando las iniciativas de este museo, la gestión en conjunto de la dirección junto con el equipo, la innovación en los temas sugeridos por las muestras, entre otros. También surgieron inquietudes para coordinar actividades con otros espacios como la Escuela de Artes y Oficios del Teatro Argentino de La Plata y el Museo La Ene.
Tres mesas más participaron de la jornada: Educación en el Arte: desafíos y expansiones; Fronteras inestables. Tránsitos en la cultura contemporánea;  Géneros, sexualidades, tecnologías, corporalidades.  Todas las mesas propiciaron líneas de discusión en torno a los temas tratados, uno de los debates qué más interesante se tornó fue sobre las carreras de arte, en cuanto a la formación de los artistas, la discusión entre una formación más de tipo académica y otra más de tipo práctica, los programas de algunas universidades o institutos. Por otro lado, lo enriquecedor del encuentro tuvo que ver con la heterogeneidad de los participantes y público: investigadores, artistas, colectivos, docentes.
Desde los Museos de Arte agradecemos a Francisco Medail y Sofía Dourron del Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo, por el apoyo y la compañía durante esta segunda jornada.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Te doy una pista

Durante la tarde del sábado los Museos de Arte se llenaron de acertijos e intrigas.
Se realizó la actividad “Te doy una pista” con niños, donde recorrimos los Museos a través de juegos y adivinanzas. 
Mirando las obras con atención y curiosidad se fueron resolviendo enigmas como:

“Intente mirar la hora
En un enorme reloj,
Pero paso algo muy raro:
Al mirarlo me vi yo”

Si no pudiste venir o querés volver, el domingo 30 a las 16 hs. nos encontramos otra vez con más y nuevos acertijos.

todo listo

Adivinanzas

sombra repone ojito

El acertijo que lleva a la obra de Gordín:
¿Quién mató a quién? se preguntan / cuando entran al Museo./
¿Por qué lo tiene en sus brazos? / ¿Lo llevará de paseo?




jueves, 30 de octubre de 2014

Fortunato Jorge (1931 - 2014)


















Gracias y hasta siempre Fortunato Jorge.

Nació en Bahía Blanca en 1931. En los años cincuenta comenzó a participar en salones regionales y naciones obteniendo varios premios. Trabajó en el espacio público participando en la producción de varios murales en edificios de nuestra ciudad y en interiores como los que se encuentran en la Galería Plaza.

En 1993 fue de los impulsores del Primer Simposio de Escultura Monumental en el que se realizaron diez obras, entre ellas “Ojival” de Fortunato Jorge. El Simposio daría lugar a que un año más tarde se creara el Paseo de las Esculturas. A su vez, realizó el busto de Carlos Di Sarli, emplazado en la plazoleta homónima ubicada entre las calles H. Yrigoyen y 12 de octubre.



















 























Los Museos de Arte fueron adquiriendo obra de Fortunato Jorge por medio de Salones y Bienales. Es así que ”Mujer y gatos” ingresó en 1965 como premio en el Salón Regional de Arte Bahía Blanca; “Fuga en el penal de Villa Devoto” se adquirió en 1992 por medio del Salón de Arte de Bahía Blanca; por último, en 2002 obtuvo el Segundo Premio Adquisición HCD, en la Bienal de Arte, con la obra “Los que se fugaron del corralito”, incorporándose así a la colección de los Museos de Arte: MBA- MAC. También pertenecen al patrimonio las esculturas “La mujer cañón” (1977), “La pareja” (1970), “Los duendes” (1978) y la pinturas “S/T” (1993). 






































En 2002 realizó una muestra junto con Alejandro Costa en el Museo de Arte Contemporáneo, mientras que en 2008, el Museo de Bellas Artes, realizó una restrospectiva con obras de la propia colección y otras pertenecientes al artista o coleccionistas privados.


















Todas las fotos corresponden al archivo de los Museos de Arte: MBA-MAC

Workshop de encuadernación



























Jueves 27 de Noviembre

de 10 a 16 h 


Inscripción en los Museos de Arte: MBA-MAC Sarmiento 450 de 8:00 a 20:00 h

Costo: $500 (quinientos pesos)


Seña para reservar el lugar: $200 (doscientos pesos) Sin excepciones. En caso de no poder asistir la seña de devolverá avisando con una semana de anticipación como mínimo. 


Fecha límite de inscripción: Martes 25 de noviembre a la tarde.


Dictado por: Luv Mau Cuadernos residentes en la ciudad de Rosario.


Orientado: Artistas, diseñadores e ilustradores


Requisitos: Se necesita experiencia previa en trabajo con cutter y manualidades y traer imágenes de su autoría para la intervención de las tapas.


"Los invitamos a participar de un workshop intensivo de encuadernación pensado exclusivamente para artistas, diseñadores e ilustradores, en donde se trabajará en la realización de cuatro formatos de encuadernación útiles para el armado de pequeñas publicaciones, fanzines, revistas, libros, álbumes de fotos, cuadernos, etc. Trabajaremos en la confección de 4 cuadernos utilizando tapa dura, blanda y combinada, y luego cada asistente intervendrá las tapas de sus cuadernos con su propio arte, con el objetivo de que cada cuaderno sea único e irrepetible."


Las técnicas a realizar serán:


.Encuadernación japonesa con tapa dura

.Encuadernación tipo revista por tomos cosidos y tapa blanda.

.Cosido de hojas con tapa blanda sin usar pegamento 

.Emblocado con tapa combinada


Experimentango


























Profesora: Ana Lucrecia Iglesias


Días y horarios: 16, 23 y 30 de noviembre de 2014 de 16 a 20 h


Informes e inscripciones: 4594006 / mbamac.bahiablanca@gmail.com

Costo: $ 250


Ciclo de tres encuentros en los que se trabajarán aspectos específicos de la danza del tango. Un diálogo entre conceptos y movimientos.

Cada encuentro tendrá una primera parte (dos horas) de teoría y práctica los contenidos para dar paso a una segunda parte (dos horas) explorando, practicando, “experimentango”.


La idea de este proyecto surgió a partir de la búsqueda de poner en diálogo la filosofía y el tango. Sumado a la intención de querer compartir estos caminos realizados y generar tiempos y espacios para la experimentación, investigación, reflexión e intercambios en general.


El nombre “experimentango” es creado a partir de la conjunción de la palabra tango y del verbo experimentar, en gerundio, queriendo indicar con ello la idea de movimiento, acción pero sin determinación de tiempo, modo o persona.


En este ciclo de tres encuentros se trabajará con aspectos específicos de la danza del tango. Se hará un diálogo entre conceptos y movimientos. Los ejes temáticos a tratar serán:


Eje, postura, equilibrio, pesos. Mirada analítica y sintética.

Relación con el piso, uno mismo y el otro. Superficialidad y profundidad.

Comunicación y recorridos de información. Conexiones. Abrazos.


Objetivos:


Generar tiempos y espacios para el intercambio, investigación, reflexión y práctica de aspectos que solemos pasar por alto.


Modalidad y carga horaria:


Cada ciclo constará de uno o más encuentros según los contenidos a desarrollar.


Cada encuentro tendrá una primera parte de clase de dos horas de duración donde se desarrollarán de manera teórica y práctica los contenidos a tratar. La segunda parte será una práctica de dos horas de duración donde cada uno se quedará justamente practicando, explorando, practicando, “experimentango”.

sábado, 25 de octubre de 2014

El diseño del libro “Campamento. Objetos e instalaciones del patrimonio de los Museos de Bellas Artes y Arte Contemporáneo de Bahía Blanca”



El proyecto de hacer Campamento nace de una muestra patrimonial y de ampliar la llegada del patrimonio local bahiense a otras miradas, otros espectadores. Se quería que la pieza gráfica que retratara la exposición fuese más que un catálogo de muestra como el que se venía trabajando en los Museos de Arte: MBA-MAC hasta el momento, entonces se dio paso a la primer publicación de los museos. Teníamos en cuenta que era una publicación para trabajar luego de dos meses después del haber cerrado la muestra.
Así se gestó la idea de hacer este libro. En un comienzo se desprendía de la exposición “Campamento”, realizada entre el 12 de julio y 11 de agosto de 2013, pero al ir pre-diseñándolo nos dimos cuenta que el libro superaba a la exposición en relato y contenido, se complementaban. Carolina Montero y Massi Díaz, integrantes del equipo de los museos, se encargaron de redactar los textos principales, junto a ellos, la directora Cecilia Miconi y el resto del equipo nos reuníamos para tomar las decisiones necesarias.                                                                              



                            Fotos de la muestra "Campamento"

El rol de diseñador del libro se extendía al rol de diseñador de los museos, había un ida y vuelta, un paralelismo donde no se podían dejar de lado las decisiones que ya se habían tomado en la muestra, como la tipografía, el color, toda su estética; tampoco se podía perder de vista el diseño institucional de los museos. Había que generar un sistema visual que abarcara todos esos elementos. Comencé el diseño partiendo desde lo general, pensando en la estética trabajada en los museos y en la muestra, para después centrarme y concentrarme solamente en la publicación.
 Lo primero fue trabajar el interior, empezando por la cantidad de páginas y secciones que tendría, luego las imágenes, su selección y sus relatos, pasando por cada sección para terminar con la tapa y contratapa. Todo el diseño se basó en un método de trabajo que partió de la generalidad y concluyó con los detalles, y donde no se podía perder de vista el alma del libro: el recorrido por las obras y su entrelazamiento.

Lo particular en este libro, con respecto al diseño, fue dosificar la cantidad de material que teníamos que incluir, respetando las decisiones de formato ya pautados previamente.
El relato fotográfico contaba con tres líneas diferente la primera consistía en las imágenes de plano general de las obras (eran muchas y superaban en cantidad a las expuestas), la siguiente estaba integrada por las fotos de sala de la muestra Campamento, y la última se concentraba en los detalles y texturas que se habían retratado de las obras expuestas. El caudal fotográfico era generoso (más de 300 imágenes) y necesitábamos acotar en gran medida.





Imágenes de las diversas líneas fotográficas incluidas en el libro


Con respecto a la primera línea, se resolvió mostrar cada obra en pequeña dimensión, se las trabajó de distintas manera en las diversas secciones del libro. Junto a los textos principales se las presentó a modo de recorrido, y en la sección de respuestas (cuestionario a los artistas que integraban con sus obras el libro) sobre una cuadrícula imaginaria, en dos partes intercaladas con el texto. Esta última resolución permitió cortar visualmente con un gran bloque textual, y darle identidad a la sección.
La segunda línea, las imágenes de sala, cumplió la función de acompañar los textos de introducción cubriendo páginas completas. Las texturas y detalles de obras -tercera línea fotográfica- fueron ubicadas simulando progresión, acercamiento, desde las primeras, tomadas en plano de corte, a las últimas mostrando solo detalles.
A la hora de la elección de las fotos se tuvo presente la idea de recorrido por las obras, ver cuál mostrar para generar un entrelazamiento visual en pocas, muy pocas, imágenes.

               
Ejemplos de las resoluciones aplicadas a las imágenes en distintas páginas del libro 

El texto, por su parte, fue planteado en dos columnas, otorgando integridad desde principio a fin, pasando por cada sección del índice y respetando esta disposición textual. Diversas pautas de tamaño, color y composición en cada página, aportaron el detalle de “diversión” al momento de diseñar (algunos pensarán que tengo una manera extraña de divertirme, de “pasarla bien” diseñando, puede ser cierto).

El tipo de papel y gramaje, tanto para la tapa como el interior, fueron elegidos antes de pre-diseñar el libro, el día que visitamos la imprenta. Sabíamos que estas decisiones, tomadas con tanta anticipación, tendrían gran importancia y valor en el acabado, era necesario visualizar claramente el producto final que queríamos mostrar, ya que no podríamos cambiarlas posteriormente. Estos aspectos son particularidades importantes en instituciones municipales como los Museos de arte: MBA-MAC, donde el primer paso de cada diseño es el de aprobar un presupuesto que deja establecidas pautas como la cantidad de páginas, tamaño y gramajes de hojas, entre otras. El área administrativa de los museos necesitaba un presupuesto detallado para aprobar y comenzar a trabajar por su lado. Teniendo en cuenta lo anterior, resolvimos trabajar en el interior del libro con papel obra, ya que era más rugoso y retrataba mejor la idea de un campamento. Para la tapa decidimos un papel satinado mate de mayor gramaje y presencia, impreso a una tinta, un verde.

La tapa fue lo último a diseñar, una vez que “el cuerpo” del libro tuvo forma, era el momento para descubrir cuál sería “su cara”. Queríamos trabajar algo tipográfico con presencia, el color era indiscutidamente el verde (tono elegido con anterioridad en la muestra ya pasada). En este punto entró en juego el gusto personal, el tono previamente elegido era un verde más oscuro, personalmente no simpatizo mucho con el color verde en general, a excepción de algunos tonos especiales como el verde manzana (verde amarillento) o los verdes azulados. Tenía que buscar la forma de que la tapa me sedujera, me atrajera visualmente. Conceptualmente, en este caso,  trabajar con un verde con tintes de azul funcionaba, entonces la búsqueda final del color quedó teñida de un gusto personal (derivado de las paletas de colores de algunos ilustradores que me interesan). A su vez, la obra de tapa (Límite, de Sandra Biondi) se eligió por ser orgánica, nos remontaba a la naturaleza que puede visualizarse en un campamento. La propuesta era repetirla generando una textura, usarla como nodos para representar un recorrido, cada aglomerado haría referencia a una obra y las partes lineales serían el entrelazamiento entre ellas. “La parte por el todo”, una parte de una obra como representación de cada obra del interior del libro. Ese concepto visual era el buscado, “la cara” tomaba forma y representaba el alma del libro, el recorrido por las obras.
Primero se diseñó tapa y contratapa en forma de pliego, luego se las trabajó por separado para equilibrar la composición de cada una, sin perder de vista la integridad de ambas.






                                                                                                                                                                Diseño de tapa y contratapa usando la obra "Límite" de Sandra Biondi



La experiencia de diseño se direccionó hacia un formato de trabajo en el cual me siento cómodo, desde lo general  al detalle, partiendo desde lo planeado y pactado para derivar en la creatividad y diversión, respetando siempre las decisiones previas. A través de los detalles busqué “jugar visualmente”, el momento de decidirlos es de pura intimidad, juego y disfrute, donde las presiones del tiempo reloj se disipan.         

jueves, 2 de octubre de 2014

VanGo Yourself




















VanGOyourself con la bajada "cansado de solo mirar las pinturas" es una iniciativa que se lanzó en mayo de este año y que invita a reinterpretar obras maestras de la historia del arte.

Lanzada por Europeana, plataforma que da acceso a más de 30 millones de objetos del patrimonio cultural digitalizados de toda Europa provenientes de bibliotecas, museos, archivos y colecciones audiovisuales, para facilitar la reutilización creativa de los contenidos del patrimonio cultural digital y los metadatos asociados.

También participa Europeana Creative, proyecto que tiene como objetivo el fomento de una reutilización de los recursos del patrimonio cultural por las industrias creativas de Europa.

Desde los Museos de Arte: MBA-MAC, en la muestra "Un montaje de posibles" invitamos al público a reinterpretar la obra de Sebastián Gordín¿Quién mató a quién?

Si vienen solos el personal del museo puede colaborar haciendo de ornitorrinco o de persona.



Un montaje de posibles



























Un montaje de posibles
Agenciamientos artísticos en torno al MAC durante los años noventa

Curador: Francisco Lemus

19 de septiembre al 30 de noviembre



Una invitación a conocer la historia del MAC, el primer museo del arte contemporáneo del país  en el contexto específico de los ´90.
Una muestra que recupera cuatro experiencias que dan cuenta de cómo se rompía con ciertas lógicas instaladas en un campo conservador y se acercaban a prácticas contemporáneas. Se hacía posible pensar el museo de otra forma, con otros vínculos, con otro criterio al definir una política de adquisiciones de obra. Aparecía, para los artistas, una nueva forma de gestionarse y de organizarse. ¿Qué efectos inmediatos produjeron en el campo artístico esas otras maneras de construir, relacionarse y operar?


La muestra cuenta con obras de Gustavo López, Alicia Antich, César Montangie, Horacio Aphalo, Marcello Marcolini, Cecilia Miconi, Judith Villamayor, Mabel Lemonnier, Elba Bairon, Cristina Schiavi, Sebastián Gordín, Silvia Young, Fortunato Jorge, Laura Rojas, Natalia Cacchiarelli, Sandra Biondi, Vanesa Bojart, Mariano Constantini, Ana María Porchilote, Mariela Scafati, Nilda Rosemberg, Verónica Valli y Mónica Zalla.


A su vez, dentro de la exposición se presenta un núcleo sobre el grupo Caos, curado por Candela Ferracuti, titulado Caos: redes, polifonía y experimentación.

¿Cómo escribir un relato (histórico) sobre un museo de arte contemporáneo? ¿Qué líneas se inscriben o escapan del mismo? ¿Qué sentidos se desprenden al levantar los pliegues de su(s) pasado(s)? Son algunos de los interrogantes que envuelven y desnudan a esta investigación curatorial desde sus inicios. Pensar en torno al MAC, su primera gestión directiva a cargo de Andrés Duprat (1995-2002) y un equipo de trabajo integrado por Cecilia Miconi, Luis Sagasti, Marcelo Marzoni y Claudio Redolfi, las exposiciones, el patrimonio, los espacios formativos y aquello más intangible como los relatos orales de una experiencia en común, implica indagar en los sentidos en disputa de una década de variante significación como los años noventa. 
(Fragmento del texto curatorial de Francisco Lemus)

martes, 16 de septiembre de 2014

La Plaza de los Lápices

El 16 de septiembre de 1995 se inauguró, en la ciudad de Bahía Blanca, la Plaza de los Lápices: María Clara Ciocchini, en la cual quedó emplazado el monumento a los desaparecidos durante el episodio conocido como la “Noche de los Lápices”, ocurrido en La Plata el 16 de septiembre de 1976, en el contexto del terrorismo de Estado implementado por la última dictadura cívico-militar.


Plaza de los Lápices

El hecho

Entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976, en la ciudad de La Plata se realizaron varios operativos orientados a la represión del movimiento estudiantil que deben ser enmarcados dentro del contexto de terrorismo de estado que tenía su expresión más relevante y horrorosa en el secuestro y desaparición de personas. Entre el 16 y 19 de ese mes fueron secuestrados Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ungaro, Daniel Racero, María Clara Ciocchini, Pablo Díaz, Patricia Miranda y Emilce Moler. Todos ellos eran estudiantes en distintos establecimientos secundarios y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES); Pablo Díaz, sin embargo, militaba en la Juventud Guevarista. Excepto María Clara, hija del conocido profesor de la Universidad Nacional del Sur Héctor Ciocchini,  que había llegado después procedente de Bahía Blanca, los adolescentes habían participado en movilizaciones en reclamo por el boleto estudiantil durante la primavera de 1975 y habían logrado una tarifa preferencial para los estudiantes secundarios. Este beneficio había sido removido por el gobierno del golpe militar poco después de marzo de 1976. Las autoridades militares tenían conocimiento de que algunos grupos estudiantiles preparaban demostraciones al respecto y, en consecuencia, proyectaron un operativo cuya planificación estuvo a cargo del comisario Miguel Etchecolaz. Los mismos represores bautizaron al operativo como la “Noche de los Lápices”. Los jóvenes fueron trasladados a distintos centros clandestinos de detención: El Pozo de Arana, el Pozo de Banfield y la Brigada de Investigaciones de Quilmes. Seis de los adolescentes continúan desaparecidos. De todos ellos, sólo Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz sobrevivieron

La plaza de los Lápices: una marca de la memoria en el espacio público

La memoria es una construcción colectiva y una representación del pasado, cultural e históricamente construida. En ella intervienen distintos sujetos que recuerdan y que también olvidan, siempre hay un contenido que se conmemora, de una manera específica y en un momento particular. Existen distintos soportes que funcionan como vehículos de la memoria: libros, películas, monumentos.
En 1993 fue aprobado por unanimidad el proyecto de ordenanza sobre la institución del 16 de septiembre como el “Día de los Derechos del Estudiante Secundario” en el Partido de Bahía Blanca, presentado por los concejales Facundo Arnaudo y Edith Ferrario. Un año después de sancionada la mencionada ordenanza, en 1994, basándose en un proyecto presentado por el mismo Arnaudo, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría otra ordenanza, esta vez proponiendo la construcción de una marca en el espacio: la Plaza de los Lápices.

La Plaza de los Lápices se inauguró el 16 de septiembre de 1995 en la intersección de las calles Corenfeld y La Falda con un acto al que concurrieron representantes de distintos sectores: alumnos de escuelas secundarias, grupos de guías y scouts y organismos de derechos humanos (Madres de Plaza de Mayo y APDH). Se invitó a participar de este homenaje a la madre de María Clara Ciocchini, a delegados de la Universidad Tecnológica, de la Federación de Estudiantes Secundarios y de la Universidad Nacional del Sur. Uno de los discursos inaugurales estuvo a cargo de Héctor Ruiz Núñez, co-autor de la novela “La Noche de los Lápices”, editada en 1986.

Plano ubicación general de la plaza. Departamento de Proyectos y Obras, Municipalidad de Bahía Blanca. Retoque fotográfico: Daniel Saladino. 


El monumento que se encuentra en la Plaza de los Lápices fue diseñado por el arquitecto paisajista Horacio Miglierina, de la oficina de Planeamiento Urbano dependiente de la Municipalidad de Bahía Blanca. De acuerdo a la propuesta original, las seis placas de hormigón  de 1,20 metros de ancho y 23 centímetros de espesor, habrían medido 14 metros de altura pero redujeron su tamaño a 7 metros. Cada una de ellas está atravesada por dos ranuras horizontales que dividen los planos en tres bloques y refuerzan la relación de desmesura que establecen respecto del espectador. El conjunto se halla circunscripto a un cuadrado que, a su vez, está enmarca con un círculo de 17 metros de diámetro. Las placas están ubicadas de forma tal que al rodearlas caminando o en automóvil, nunca se tapan totalmente entre sí.
  

En el momento en que se instalaron, cada “lápiz” estaba pintado de un color claro y homogéneo (naranja, amarillo, azul, rosa, verde y turquesa claro) y tenía escrito en negro el nombre de cada uno de los chicos desaparecidos el 16 de septiembre de 1976. 

Cartel identificatorio original. Septiembre de 2008. 
Las placas fueron repintadas a mediados del 2007, sin respetar su diseño original: hoy dos están pintadas de color amarillo, dos de azul, dos de rojo y las identificaciones personales han sido borradas de su superficie. El cartel original indicaba la denominación de la plaza (Plazoleta de los Lápices. María Clara Ciocchini), quiénes habían sido las personas secuestradas y las edades que tenían en el momento del suceso, también contenía una adaptación de la frase de Julius Fucik “Hemos vivido para la alegría, por la alegría hemos luchado, y por ella moriremos. Que la tristeza no sea unida jamás a nuestro nombre”.
El hormigón armado, fue escogido como soporte en función de la permanencia física en el tiempo, el monumento se volvía así casi indestructible. En palabras del arquitecto paisajista, “esa es la idea del material que está presente, no lo podés romper, para romperlo tenés que venir ex profeso a romperlo, no lo podés herir, tenés que venir con una piqueta.”  Las terminaciones fueron concebidas como una cita al Guernica que Pablo Picasso pintara en 1937. Como en el óleo del artista español, donde puede descubrirse una cierta tendencia hacia lo mítico o lo intemporal, la creación de Miglierina también buscaba la perduración en el tiempo. Si con la utilización de distintos colores buscó sugerir lo personal de cada uno de los chicos desaparecidos, con los contornos superiores Miglierina pretendió remarcar las diferencias entre ellos y, al mismo tiempo, aludir de manera directa al dolor.


Desde septiembre de 2009, los carteles originales fueron retirados y fueron repuestos en 2011, pero sin el contenido original, sólo contienen el nombre del espacio.

Cartel identificatorio, 2011.


El emplazamiento y el diseño de la plaza-monumento no pueden explicarse sin recuperar los procesos de transformación del espacio público que se produjeron simultáneamente en Bahía Blanca y que introdujeron una nueva concepción de las áreas verdes y de su uso. Estos espacios fueron pensados para circular, caminando o en bicicleta. La ausencia de bancos y la presencia de la senda de cemento marcando el recorrido, refuerzan este objetivo. La Plaza de los Lápices pertenece al recorrido marcado por esta senda que pasa por uno de sus laterales.


Plano ubicación general de la plaza. Departamento de Proyectos y Obras, Municipalidad de Bahía Blanca. Retoque fotográfico: Daniel Saladino.

Archivos consultados:

Archivo del HCD  de Bahía Blanca
Archivo de prensa de la Municipalidad de Bahía Blanca
Archivo general de la Municipalidad de Bahía Blanca.
Hemeroteca de la Biblioteca Rivadavia.
Archivo de los Museos de Arte: MBA-MAC



Entrevistas realizadas:

Horacio Miglierina, . Arquitecto, diseñador del monumento a la Plaza de los Lápices. Bahía Blanca, realizada por Carolina Montero el 24 octubre de 2007. 
Facundo Arnaudo. Ex concejal, autor del proyecto de ordenanza que dio lugar a la Plaza de los Lápices. Realizada por Carolina Montero el 19 octubre de 2007. 



lunes, 15 de septiembre de 2014

La felicidad en un minuto / Alfredo Prior / Pinturas




 
















La felicidad en un minuto / Alfredo Prior / Pinturas 
viernes 19 - 19 h
Inauguración + Encuentro con Alfredo Prior
Charla abierta sobre el desarrollo de su obra que incluye trabajos en la pintura, escultura, performance, música experimental y escritura.
Alfredo Prior es uno de los artistas argentinos mas destacados de los últimos veinte años, y viene a presentar una muestra de sus pinturas y dibujos de distintas etapas de su producción.
Destinada a artistas estudiantes y publico en general


Alfredo Prior es un artista diverso, con múltiples intereses, que van mutando y derivando por distintas prácticas, pero siempre retorna al epicentro radioactivo de la pintura y sus problemas. La música experimental, la performance, la escritura son algunos de sus ocasionales intereses, en un vasto campo de experiencia que resume en una obra deslumbrante y que podríamos ubicar de manera central en la producción artística argentina de los últimos veinte años.

La muestra que se presenta en el MAC de los Museos de arte de Bahía Blanca es una selección de diferentes estados de su trabajo. Geometrías ocultas que componen el plano, materialidad densa y en aparente descontrol, climas fabulosos donde pequeñísimas figuras concentran el grado más intenso del relato pictórico, entre superficies construidas con pintura, solventes y barnices liberados a su capricho informalista.

El conjunto da cuenta de sus cambios y etapas productivas; desde referencias mitológicas expresadas con ironía, humor y una representación cuidada, tanto en la composición como en los trazos, hasta planos de color pleno dominados por la abstracción que invitan a sumergirse en sus cualidades expresivas.

La obra como un espacio vivo donde todo está latente y a punto de acontecer; desde el color puro, sin más, hasta citas delirantes o de la alta cultura, siempre expresadas con ironía y sutileza. La mezcla constante y saltarina, motor de su experiencia estética.

La pintura, según sus propias palabras, es un campo de batalla entre distintos estilos, materiales y personajes, generador de problemas formales y conceptuales en su trabajo; pero cualquiera sea la opción que favorezca a la hora de impulsar un cuadro, su marca y estilo aparecen como una seña inagotable de su oficio.

La felicidad en un minuto
, es un panorama de la vigencia que la lucidez de Alfredo Prior otorgó al arte argentino valiéndose de un humor despojado del chiste y de un drama sin convicción de tragedia, aplicados a un enorme repertorio de acciones y procedimientos. Un artista que no expresa ningún interés por la novedad pero que sin embargo otorga al espectador la experiencia de una originalidad difícil de igualar.


Curador: Gustavo López
Diseño de Montaje: Ana Porchilote

viernes, 12 de septiembre de 2014

Intervenciones en la pared exterior del edificio del Museo de Arte Contemporáneo (2008-2014)



Desde el 2008, los Museos de Arte: MBA-MAC de Bahía Blanca proponen el uso de su pared exterior (de 6 metros de ancho por 7, 5 metros de alto) , es decir, la única que da hacia la calle, para que artistas locales realicen intervenciones. Éstas duran entre dos y tres meses: en un principio las imágenes no se borraban y los artistas trabajaban sobre las anteriores, más tarde comenzó a pintarse la pared de blanco entre una y otra participación. Asimismo, en un primer momento se podían hacer utilizando, en algunos casos, las tres dimensiones mediante el agregado de objetos; luego, se decidió que sólo podrían pintarse murales.
De esta forma, esta pared situada en el espacio público , funcionaría como una muestra temporaria más del museo, en el que no se realizan exposiciones permanentes. Lo efímero forma parte también de este proyecto, que plantea un  “afuera” en consonancia con un espacio “interno”, el de las salas. A su vez, estas intervenciones conviven con otras que, anónimamente, deciden re-intervenir la pared, confrontando o completando lo ya propuesto por los artistas. Se genera así una tensión entre dos posibles abordajes del arte público: uno, atravesado por la lógica institucional y, otro,  que la interpela sin mediaciones.


La primera intervención, realizada en julio de 2008 por Vecky Vargas, representaba a dos niñas junto a la frase: “Por todas las princesas que no tienen a Romeo pero esperan a Julieta” y “Basta de discriminación”. Cecilia Miconi señala el carácter disruptivo de este mural, que provocó algunas quejas: “… recuerdo el de Vecky Vargas, que tuvimos problemas con el barrio que no lo aceptaba y sólo eran dos nenas tomadas de la mano… una anticipación al matrimonio igualitario.”[1]. 
Ese mismo año, en agosto, un grupo de artistas integrado por Agustín Colli, Damián Patrignani y Víctor Rottili, trabajó sobre la creación de Vargas, reinterpretándola. En noviembre, Francisco Felkar realizó una nueva intervención : “El contaminado – fantasma de la Bahía”, que permitía ver restos de las dos obras anteriores, funcionando aquí la idea de palimpsesto mencionada por la directora del museo.





La primera propuesta de 2009 -una frase acompañada por un maniquí que permanecía colgado desde lo alto del muro-, realizada por Guido Poloni, poco tiempo después fue intervenida con un graffiti: “Pinta tu aldea y pintarás el mundo” con la imagen de un rostro. También se hizo presente el nombre de una banda bahiense de rock alternativo utilizando la técnica del esténcil, propia del lenguaje de los últimos años dentro del street art. Sin borrar estas intervenciones previas -convocadas institucionalmente e interpeladas por anónimos-, el muralista Leandro Poblete pintó en el lateral derecho de la pared.


En agosto,  Horacio Culaciatti junto a sus alumnos del taller de fotografía, crearon un fotomontaje a partir de recortes fotográficos que fueron acompañados por una serie de ladrillos apoyados sobre la pared. En septiembre del mismo año, Facundo Carrari realizó una obra en grafito[2], perteneciente a su serie de 33 mandalas que conforman el libro Mandalas, encuentro con uno mismo, editado por el artista. En este caso decidió pintar él mismo la pared de blanco para comenzar una nueva serie de intervenciones. En diciembre, Elena Warnes realizó un gran círculo a la derecha del de Carrari reinterpretándolo, agregando, pero no quitando.

                                  


                 



En marzo de 2010, sobre la pared en blanco, Lorena Bicciconti, Mariela Gouric y Vanesa Bojart propusieron una gran forma circular, con colores brillantes,  en la que se destacaba la frase “El amor salvará al mundo”. Nuevamente esta obra fue intervenida por anónimos, con un escrito en aerosol: “Vivir es un lujo, sobrevivir es el arte”. A partir de septiembre, mientras el complejo MBA-MAC permaneció cerrado al público durante el traslado y reorganización del patrimonio[8], no se realizaron más murales.



En enero de 2011 fue inaugurado un nuevo ciclo de intervenciones, en este caso con una obra grupal realizada por los chicos que concurren al taller “Barrioscopio”, que funciona en el Centro Cultural “El retiro” de Villa Harding Green y es coordinado por los profesores Agustina Amadeo, Leandro Coccia, Natalia Monje y Soledad Vidal.Mauro. Con un sentido similar, en marzo fue invitado a realizar un mural el grupo “Los Chopen”, integrantes de un taller perteneciente al , en el cual participan personas con diversas discapacidades. En julio, el artista visual Silvano Venturi y el ilustrador Pablo Corral realizaron la obra “Tamaño real”, que cubría casi toda la superficie de la pared ya que medía cinco metros por siete metros[3].





En marzo de 2012, en el marco de las conmemoraciones por el aniversario del último golpe de estado, junto con las muestras “Aquí también pasaron cosas”, en el MBA y “El arte como impugnación del silencio” en el MAC, se realizó una pegatina de poesías escritas por desaparecidos y asesinados durante la última dictadura cívico- militar. Estas poesías formaban parte de una muestra itinerante organizada por la agrupación “Ausencias–Presencias”, integrada por familiares de detenidos-desaparecidos y asesinados de Bahía Blanca y la zona durante la última dictadura. Por primera este muro funcionó de manera perfectamente articulada con el interior.[4]


A partir de 2012,  comenzó a realizarse una convocatoria abierta a todos los artistas que quisieran participar de estas intervenciones. Debían mandar un boceto y luego serían tres los seleccionados. Esta modalidad se continúa hasta el presente. Es así que en julio , se inuguró la intervención realizada por alumnos del taller de pintura que funciona en el Hospital de día, Servicio de Salud Mental, HIG Dr. José Penna, coordinado por Betiana Gerardi. La imagen está acompañada por dos frases: “De cerca nadie es normal” y “Puentes donde hay muros”, poniendo en cuestión las características de estos edificios que sirven como soporte de exhibición y el binomio centro-periferia implicado en las ubicaciones de ambas instituciones en la trama urbana. En agosto del mismo año, un gran código QR fue pintado en la pared exterior; la obra “Signos del tiempo”  fue realizada por Pablo Córdoba, Daniel Ciro, Anahí Felipe y Cristina Acuña. Esta obra fue luego intervenida en forma anónima pero respetando sus límites. En octubre la propuesta seleccionada estuvo a cargo de un grupo de alumnos del Colegio Victoria Ocampo, coordinados por el Prof. Máximo Casazza y en diciembre de 2012 la intervención estuvo a cargo de la ilustradora Sol Etcheverry.

















En 2013 la primer intervención fue realizada por el equipo de los museos y tenía directa relación con las muestras que se encontraban en el MBA y en el MAC. Se trató de una gran pregunta “¿Qué hicimos en estos 30 años de democracia?”, la pregunta se intentaba responder de manera colectiva con la muestra “30 años” que se encontraba montada en las salas del MAC y también había sido organizada por el equipo de los museos. Una gran línea de tiempo iba siendo completada con material que hiciera referencia a lo sucedido en el ámbito cultural local a partir de 1983, cuando se recupera la democracia. En el MBA se encontraba la muestra “Aquí también pasaron cosas” que en esta oportunidad había incorporado material fotográfico sobre el desarrollo de los juicios de lesa humanidad que se habían ido desarrollando durante 2011 y 2012 en nuestra ciudad. En julio de 2013, la intervención fue realizada por alumnos del taller de pintura a  cargo del Prof. Máximo Casazza. En agosto, intervino Agustín Colli y para  diciembre fue seleccionado Jorge Moyano.






Este año, 2014, las dos intervenciones seleccionadas en las convocatoria pública, fueron realizadas por artistas que habían participado  en el “Proyecto Cosecha”, durante 2013, en los Museos de Arte: MBA- MAC. La primera fue “Intríptica”, de Matías Longo Perrig y  la segunda, en agosto, “Pizza contemporánea”, estuvo a cargo de Federico Riat (Igby).
En síntesis, a partir de esta enumeración, pueden distinguirse tres núcleos diferentes. Por un lado, imágenes con contenido político disruptivo, que funcionaron como una interpelación al transeúnte. Otras, proyectaban sobre el exterior mitologías individuales de diversos artistas y enfrentaban al espectador con propuestas más amables, pero a veces crípticas. Finalmente, la visibilidad de colectivos coordinados por artistas con el objetivo de favorecer actividades creativas en grupos con diferentes problemáticas  han exhibido en esa pared céntrica el trabajo previo comunitario realizado en distintos lugares periféricos.




¿Arte público?

La idea de utilizar la pared exterior del MAC como un espacio más del museo surgió a fines de 2007, en una reunión de trabajo entre la directora y el personal del mismo. Recuerda Cecilia Miconi: “Todo comenzó hace aproximadamente seis años cuando Mariela Scafati y otra artista… que pintaron la pared. Todavía no existía un proyecto. Luego allá por el 2007, en una reunión de trabajo apareció con más fuerza y contenido. En este comienzo no se repintaba de blanco, el artista venía y pintaba a modo de palimpsesto sobre la imagen anterior. Se comenzó a invitar a artistas, a talleristas, a docentes que proponían trabajar con sus alumnos, a grupos ya conformados como tales de artistas o de público con ganas de hacer.”[5]
En tanto estas intervenciones sobre la pared exterior del MAC han sido una propuesta institucional sobre el edificio específicamente legitimado en el circuito artístico local, cabe preguntarse si podrían considerarse o no como ejemplos de arte público.
Javier Maderuelo propone definir a esta categoría a partir de su lugar y de la recepción. Es decir, como un “tipo de arte cuyo destino es el conjunto de ciudadanos y cuya ubicación es el espacio público abierto que conforman las calles, plazas y jardines. Esta nueva categoría no es un estilo y se desarrolla independientemente de las formas, de los materiales y de las escalas con las que se realice.”   La pared exterior del MAC responde a estas características, en tanto para mirar las obras únicamente se necesita pasar por la vereda. No sólo permite un acercamiento al arte sin tener que ingresar al edificio, sino que por tratarse de un museo municipal de entrada libre y gratuita, constituye una invitación a continuar observando dentro de un espacio cerrado que también es público. Se muestra una parte del todo que funciona junto a las salas de exposición.
La directora de los museos nos comenta que, para ella la pared “es una puerta increíble de comunicación para el adentro. Marca una ubicación en el espacio.” La percibe como una instancia de comunicación entre el adentro y el afuera.  Entre algunos de los artistas las opiniones son similares. Facundo Carrari, opina que la pared es “un espacio urbano e institucional que funciona de puente entre el arte que se encuentra adentro y que se asoma a la calle haciéndose público y totalmente expuesto, día y noche ahí estará hasta la próxima intervención. En la calle hay mucha gente que interactúa con la obra y con uno, con frescura total, gente que jamás verás dentro de un museo. ¡Ese espacio exterior es una ventana genial!”[6] En la opinión de Carrari vemos aparecer una de las características esenciales del arte público: la gente que puede acercarse a este tipo de arte muchas veces no es la misma que ingresa al museo, por eso lo plantea como “ventana”, podemos ver una parte de lo que seguramente encontraremos si entramos a las salas. En este sentido, la idea de “invitación” o de “comunicación” con el adentro vuelve, se nos presenta de nuevo cuando pensamos en la pared exterior. Felkar también interpreta el muro como un espacio que invitaría a ingresar: “Con respecto a intervenir el espacio exterior del MAC, creo que es para darle visibilidad justamente al museo y a su vez a los diferentes creadores locales, cada uno con su propuesta. Es un espacio céntrico y por ello de gran visibilidad y debe ser propuesto siempre para su apropiación.”[7] Aquí se  introduce el problema de la “visibilidad” que anteriormente mencionábamos. Por un lado, visibilidad para el museo mismo, y por otro, para los artistas que realizan las intervenciones. Silvano Venturi agrega la idea de la provocación de sentimientos que puede lograr una obra en un sitio transitado diariamente, la sorpresa que genera el arte fuera de un espacio cerrado; sugiere, entonces, que las intervenciones en la pared exterior persiguen “…la intención de dar un mensaje a nivel masivo, y eso es lo que para mí la pared exterior del MAC representa, entre otras cosas. Podría haber funcionado como una ventana para decir o mostrar algo que mucho no se ve… o la oportunidad de aportar algo, provocar sorpresa… alegrar el día…. no sé… el rato o el trayecto a uno, a diez, o al centenar de personas que pasan por esa cuadra cada hora.”[8]
La pared exterior, por lo tanto, puede estar funcionando como una prolongación de sus salas, como “ventana”, nos anticipa lo que encontraremos si ingresamos al museo, constituye una “invitación” al mismo. Además, dado que las muestras son siempre temporales, el carácter efímero se traspasaría también a la utilización de la pared, en donde las obras duran entre dos o tres meses.
En definitiva, estas intervenciones son arte público mediado institucionalmente, que puede ser considerado de diferentes maneras: como una continuación del espacio interior del museo, como una invitación a ingresar, como una parte más de la ciudad y no tanto de la institución, o como un espacio para que determinados mensajes, grupos o individuos logren visibilidad.
La pared exterior del MAC funcionaría, entonces, como un enlace entre el interior y el exterior del los museos, como una continuación, como una sala más. Sin embargo, la característica especial de estar en un espacio público, la convierte en soporte de otras manifestaciones propias de un arte que se crea por fuera de lo institucional.


El hecho de que se hayan realizado distintas intervenciones anónimas sobre las propuestas por la institución, da cuenta de que el carácter de “público” es inherente al espacio físico en donde la pared se encuentra: la vereda, el “afuera”. En este sentido, este lugar funcionaría más como parte de la ciudad que como parte del museo.

Carolina Montero.-

Este texto se basa en:  Montero, Carolina. “Arte público e instituciones: intervenciones en la pared exterior del Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca. (2008 – 2012)”, en Reflexiones entre los dos bicentenarios (2010- 2016). Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Buenos Aires, 2013. [isbn 978-987-1785-89-6]
Fue presentado en el 1° Congreso de Arte Público. Facultad de Artes,  Universidad Nacional de Tucumán en octubre de 2012  



[1] Entrevista a Cecilia Miconi. directora de los Museos de Bellas Artes /Arte Contemporáneo de Bahía Blanca. Realizada el 26 /04/2012.

[2] “Esta obra, al exponerla en un espacio público de alguna manera muestra que quien busque este estado tan sano, puro y encantador, debe buscarlo dentro de sí. (…) Me gustó mucho trabajar allí, es un buen espacio para compartir el desarrollo de nuestra profesión, que siempre se va nutriendo de la experiencia y de la interacción… durante todo el tiempo que se emplea en su realización, se está constantemente observado y en muchas oportunidades interactuando con personas que observan, preguntan… y se toman un instante para una reflexión.(…) Se trata de una gran imagen, que no es publicidad, no propone vender ningún producto, sino que por el contrario, brinda un concepto… una idea… algo para llevarse consigo.” Entrevista a Facundo Carrari, realizada el 20 /05 /2012.

[3] Sobre su obra, Silvano Venturi comenta: “Cuando pedí la pared exterior del Mac tenía muy clara la idea de lo que quería pintar, pero un tiempo después, cuando mi turno llegó, ese dibujo ya no me entusiasmaba. Le comenté a un amigo, Pablo Corral, sobre la oportunidad de pintar el mural y nos propusimos hacerlo juntos. Se nos ocurrió simular la pared rota… rajada… y de este modo ver dentro del museo, donde habría un lindo paisaje y mucha vegetación crecida en cada rincón del lugar, mostrando de algún modo, el abandono que padece el museo por parte del estado, y sin embargo siendo un lugar que florece. Mientras bocetaba en mi casa, mi gato se paró en la ventana… le tomé una foto y pensé que sería divertido pintarlo en la pared exterior del MAC, lo más grande posible, que la gente de repente se encuentre con este enorme visitante en la ciudad. Así que por segunda vez el boceto cambió... ahora la idea era hacer un dibujo que, como único fin, intentara despertarle un sonrisa a la gente que pasara por ahí.” Entrevista a Silvano Venturi, realizada el 01/06/2012.

[4] En este caso la propuesta surgió del equipo de los museos. Desde allí se hizo el contacto con la agrupación y se le solicitó el material para realizar la intervención. El objetivo era justamente, que hubiera una relación entre las muestras del museo y la pared exterior.

[5] Entrevista a Cecilia Miconi, directora de los Museos de Bellas Artes /Arte Contemporáneo de Bahía Blanca. Realizada el 26 /04/2012.

[6] Entrevista a Facundo Carrari, realizada el 20 /05 /2012

[7] Entrevista a Francisco Felkar, realizada el 22 /05/2012

[8] Entrevista a Silvano Venturi, realizada el 01/06/2012.