domingo, 4 de mayo de 2014

Colecciones en Local/Visitante





Coleccionar

Podemos armar una gran lista con un sinfín de artículos que tenemos en nuestra casa ya que en el día a día adquirimos y acumulamos diversos elementos que cubren nuestras necesidades dentro de la vida cotidiana. Vestimenta, equipos electrónicos, productos para la alimentación, recreación, transporte, estudio, etc., éstos, de forma utilitaria, son puestos en práctica para nuestro confort. Es así que dependiendo de las necesidades, esta gran lista se podría dividir en dos: por un lado los que tienen que ver con cubrir las necesidades básicas para vivir y por el otro, con cosas no tan necesarias, que cubren los deseos y aficiones relacionadas con el “enamoramiento” de los objetos.
Seleccionamos elementos, por cuestiones afectivas, por gusto, afinidad; los agrupamos según sus características particulares, usos que tienen en común o simplemente porque despiertan curiosidad en nosotros. Estos objetos, generalmente, no tienen una funcionalidad específica, los seleccionamos por la simple satisfacción que nos da el hecho de tenerlos con nosotros, muchas veces es puro fetiche. Cuando buscamos la definición de la palabra “colección”, el diccionario nos dice que es un “conjunto ordenado de cosas, por lo común de una misma clase y reunidas por su especial interés o valor”. Esto implica que dentro del segundo grupo gigante de objetos determinamos la forma más adecuada de organizarlos y agruparlos, los que sirven para, los que me gustan porque, los que heredé de, este ejercicio, a veces inconsciente, ayuda a determinar qué tipo de colección estoy armando y la forma de exhibirlos también (en mi habitación arriba de un estante, sobre el modular del living, colgados del techo o clavados en la pared). 



Los Museos de Arte también coleccionan

A través de los años se concentraron más de 830 obras, por eso la colección reúne pinturas, dibujos, esculturas, grabados, fotografías, objetos, instalaciones y videos desde principio de siglo XX hasta hoy. Cada época fue incorporando lo más representativo del momento, por medio de premios adquisición que se daban en los salones y, a partir de 1995, en las bienales; también hay artistas y coleccionistas de arte que donaron sus obras o colecciones. La colección de los Museos no se relaciona tanto con cuestiones afectivas o gustos particulares, sino que tiene que ver con piezas artísticas referenciales en los contextos de circulación y producción del campo artístico. Esta colección es patrimonio de la ciudad, refleja, bajo la mirada artistas, los diversos momentos por los que transitó nuestra historia. 

Local/ Visitante en las salas de los Museos de Arte invitó a Horacio Culaciatti, Mónica Zalla, Claudio Redolfi, Aurelio Chevzanovich y un coleccionista anónimo a que trajeran sus colecciones relacionadas con el arte; podemos encontrar diversas piezas en los más variados formatos: pinturas sobre papel, cartón, tela, piedra, serigrafías en platos de cerámica, posters, recortes de catálogos y objetos, entre otras cosas. Trasladaron de las paredes de sus casas estos micromuseos para instalarlos en los muros de la María Luisa. Las colecciones de Redolfi y de Chevzanovich exponen 5 representantes de la pintura moderna local en 8 pinturas que nos muestran paisajes, personas, animales y objetos, 8 joyas para contemplar la ciudad desde otra perspectiva temporal. Culaciatti, Zalla y el anónimo prefieren el arte contemporáneo, concentrándose en las singulares observaciones del pequeño formato pero acentuando que en cada una se vislumbra la particularidad de los tiempos que corren.

Pero en Local/ Visitante visitante local no sólo se dio espacio a esas colecciones, sino que bajo el lema de muestra colaborativa, también se abrieron las salas a que participen todos los vecinos de la ciudad y acerquen sus colecciones de cosas o sus objetos preciados como arte. Fue así que colaboraron con la muestra Espacio Vox, Cristina Acuña, Meli Depetris, Vorterix Radio, Verónica Valli, Adriana Svirch, Patricia Skolak, Mabel Cartuccia, el Mago Alexander, Bruno Bernardi, entre otros. Cada uno aportó con los objetos que los tienen enamorados: una colección de fotografías y postales autografiadas por estrellas de cine de Hollywood, banderas, dibujos, pinturas, textiles, discos de pasta, mini cajas industriales, “objetos de señoras”, un dosificador graduable R.D., muñecos, fotos, recuerdos de viaje, un jarrón de caracoles, etc. Todo junto, conviviendo, compartiendo paredes, bases y tarimas en el mismo espacio de exhibición, como en el living de una casa donde las reproducciones de grandes obras de arte se mezclan con las artesanías, los souvenirs y la heladera. La muestra termina siendo un compilado o “megamix” para que cada uno aporte su idea de arte. 

Abrimos las puertas para poner en tensión qué idea de arte tenemos, nosotros como institución y el público como un visitante que nos ayuda a pensar Qué museo de arte queremos para la ciudad.