miércoles, 7 de octubre de 2015

Sobre las Bienales

Las Bienales se realizan en los Museos de Arte: MBA-MAC de Bahía Blanca desde 1996, un año después de que se creara el Museo de Arte Contemporáneo (MAC). A diferencia de su antecedente, los salones - que tenían la particularidad de otorgar premios por disciplina, es decir, un premio para la categoría grabado, otro para pintura y lo mismo para escultura y dibujo- las Bienales ampliaron el panorama  y  promovieron el ingreso de instalaciones, objetos, fotografías, entre otros. Siguiendo la literalidad de la palabra bienal, en Bahía Blanca, se organizaron con la particularidad de realizarse todos los años pero intercalando una regional y otra nacional.

Bienal Nacional de Arte 1999

Entre 1996 y 2012 la Bienal se mantuvo con un formato intacto: recepción de obras terminadas. Funcionó como un concurso en el que un jurado de tres personas - teóricos del arte, artistas o gestores- realizaba una preselección de las obras, luego in situ, llevaban adelante la selección definitiva con los trabajos que formarían parte de la muestra que se realizaría utilizando los dos museos. Luego, se decidía cuáles serían las obras ganadoras, dos o más, dependiendo del presupuesto que cada año se destinó a la bienal. A los artistas ganadores se les otorgaba un premio en dinero y los Museos de Arte fueron así acrecentando su colección. Además se entregaban menciones no remuneradas a las obras que el jurado considerara. 
Podemos hacer un repaso general por las bienales y pensar en algunas particularidades. Por ejemplo, en la primer Bienal Regional en 1996, obtuvo un premio adquisición la obra “Gesetz und experiment”, un video del artista bahiense Manuel Ferré. Luego, la categoría video no fue incorporada nuevamente dentro del reglamento de las bienales.  Recién en 2013 se abrieron 2 categorías nuevas: video arte y arte sonoro, se recibió una buena cantidad de obras y fueron premiadas, sin ser adquisición,  por un jurado específico. 

Bienal Regional de Arte 1996

Bienal Nacional de Arte 2013. Sala de videoarte y arte sonoro

En la Bienal Nacional de Arte 1997, uno de los miembros del jurado fue el reconocido artista argentino y uno de los mayores exponentes del optical art en nuestro país, Rogelio Polesello; y fue en esa bienal cuando ingresó como premio adquisición “Afecto natural” de Silvia Young,  una de las obras que más polémica generó en los medios de comunicación locales, cuestionando el destino de los fondos públicos, sin tener en cuenta los lenguajes del arte contemporáneo que estaban apareciendo en los museos de la ciudad.

"Afecto natural" Silvia Young. Bienal Nacional de Arte 1997

En la Bienal Regional 1998 se continuó la polémica con la adquisición de la obra “Sin título” de Daniel Joglar, que era descripta como un trozo de nylon con argollas de plástico, sin dar 
lugar al contenido o las preguntas que la obra podía disparar. En estas concepciones, reproducidas en los principales medios de comunicación locales, se pensaba a las obras de manera literal, como el objeto en sí, eliminando el debate de lo que significa el arte contemporáneo, en donde las obras no tienen un carácter permanente de obra sino que esa característica sería otorgada por el circuito de legitimación que las contiene (curadores, museos, galerías, bienales, críticos). 
En la Bienal Regional 1997 se entregó por única vez un Premio adquisición al artista bahiense, otorgado a Laura Rojas con su pintura “Indetenible”.  En la bienal nacional de 1999 ingresó una de las obras emblemáticas de nuestra colección: “¿Quién mató a quién?” de Sebastián Gordín, uno de los artistas que actualmente tiene una activa participación en los distintos circuitos del arte.

"¿Quién mató a quién", Sebastián Gordín. Bienal Nacional de Arte  1999

Bienal Regional de Arte 1997. Premio al artista bahiense: "Indetenible" Laura Rojas.

 También, es importante rescatar el caso de Adrián Villar Rojas que para la Bienal Nacional de 2004 presentó una serie de dibujos que fueron premiados e incorporados al patrimonio como obra reciente del artista.  Hoy Villar Rojas es uno de los exponentes nacionales inserto en circuitos internacionales. Obras como ”Autorretrato” de Adriana Minoliti, “Simetría nº 11” de Verónica di Toro o “Ventarròn” de Emilio Reato refrescaron la perspectiva pictórica, ya que aportaronn renovadas maneras de representación ligadas al retrato, la no figuración y los recursos fantásticos. Estas obras ingresaron a la colección en la Bienal Nacional de Arte 2013, Bienal Nacional de Arte 2009 y Bienal Regional de Arte 2008, respectivamente.  

"La serie de las casas de amantes celosos". Fragmento de la instalación de Adrián Villar Rojas.
 Bienal Nacional de Arte 2005

"Ventarrón", Emilio Reato. Bienal Regional de Arte 2008

"Autorretrato", Adriana Minoliti. Bienal Nacional de Arte 2013

"Simetría nº11", Verónica di Toro. Adquisición en la Bienal Nacional de Arte 2009.
Imagen de sala de la muestra patrimonial"Construir las formas", 2015

Entre 1999 y 2003 Fundación Telefónica otorgó premios adquisición, lo mismo sucedió en 2008 y 2009. Si pensamos en el jurado de las bienales vemos cómo una serie de reconocidos artistas pasaron por estos museos para seleccionar los premios: Jorge Gumier Maier, Luis Benedit, Clorindo Testa, Jorge Macchi, Elba Bairon, Tulio de Sagastizábal, Eduardo Iglesias Brickles, Román Vitali, Carlos Herrera, Cristina Schiavi, Tamara Stuby, Daniel Joglar, Karina Peisajovich y Magdalena Jitrik. 
  La Bienal Regional de Arte 2014 y la Bienal Nacional de Arte 2015 representaron un cambio. En estos casos, y rompiendo con la linealidad de formato que existía desde 1996 en el que los artistas enviaban fotografías de las obras terminadas, se propuso que enviaran el proyecto de su obra. Otro punto importante y novedoso fue que el municipio, del cual dependen los Museos de Arte, subvencionaría a los  proyectos seleccionados con un monto en dinero para que realizaran su obra. 

Bienal Nacional de Arte 2013

Bienal Nacional de Arte 2013
Bienal Regional de Arte 2014

De esta manera en 2014, la Bienal cambió su formato alejándose de la concepción tradicional relacionada a la obra finalizada dando lugar a los proyectos. Este nuevo formato se adaptó a los tiempos que corren en el que los artistas no dejan de lado las formas procesuales de trabajo propuestas por las residencias, becas y talleres abiertos o comunitarios que funcionan en los diferentes circuitos. Con esta nueva modalidad se desplazó la presentación de un objeto artístico concluido, listo para ser expuesto, para darle lugar a proyectos, procesos de creación y de montaje. También modificó la noción habitual de obra de arte ya que no se valoriza únicamente el objeto sino todas las etapas para culminar en él, evidenciando un costado intelectual en donde se investigó y proyectó una idea, continuando con su producción cada artista en su taller o en sitios específicos de los Museos, su concreción en el espacio con el montaje, su instalación definitiva en las salas y las reflexiones o lecturas posibles que aparecen en la posteridad de la interacción con el público.