viernes, 18 de noviembre de 2016

Jorge Moyano sobre "Fonema" de Javier Ortiz

Fonema

Todos los significados que nos resultan importantes caben en una valija. Tomar un cúmulo de elementos y armar un significado con ellos, para una determinada travesía desde un espacio de cuero, puede llamarse viajar. Un elemento confeccionado para juntar prendas de vestir que son acarreadas con uno, a otras latitudes, o una serie de segmentos sonoros que componen el lenguaje, que reviste de palabras al sujeto confiriéndole su verdadero sentido.



Hay algo de un itinerario personal que va quedando el descubierto en el planteo del proyecto. El movimiento de voces en los parlantes, la alternancia de impulsos viajando por el cobre de los cables, nos introducen levemente en una dimensión rítmica. Hay tiempos para cada cosa, un tiempo para la nieve del sur, un tiempo para tomar distancia de la ciudad natal, un tiempo para la familia, un tiempo para retornar al origen.
El fonema como núcleo, como puño, como daga cortando el aire y condensando dentro suyo un alto contenido poético y estético sin remitir precisamente a ninguna imagen. La antesala de la idea, la materia del lenguaje.





Sentir una voz vibrar en todos los sonidos del mundo, o escuchar a alguien entre el ruido, como modos de viajar sin moverse. Reivindicar la naturaleza de los rincones del mundo, del espacio, a partir de la palabra humana. Reconocer la existencia de la vasta distribución global, a partir de la expresión del hombre. Solo existe aquello que habla, y sin hombre que eleve sonido no hay lugar posible.
Recoger en un proyecto contemporáneo, con mecanismos digitales de cosecha, la fructífera y variada presencia de sujetos sonoros y repetirlos, sin descanso, uno tras otro, como elogio posible de un mundo siempre indómito y propio, sometido a la especie.      

Jorge Moyano


Biena Regional de Arte/ 2016